viernes, 30 de enero de 2026

La única amenaza contra la paz en la región la ejerce el Gobierno de Estados Unidos


El Canciller cubano denunció el brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, que ahora el Gobierno de Estados Unidos pretende someter a condiciones de vida extremas El miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, condenó «en los términos más firmes», mediante una publicación en X, la nueva escalada del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba.
 «Ahora se propone imponer un bloqueo total a los suministros de combustible a nuestro país».
 «Para justificarlo, se apoya en una larga lista de mentiras que pretenden presentar a Cuba como una amenaza que no es. Cada día hay nuevas evidencias de que la única amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad de la región, y la única influencia maligna es la que ejerce el Gobierno de EE. UU. contra las naciones y los pueblos de Nuestra América, a los que intenta someter a su dictado, despojar de sus recursos, mutilar su soberanía y privar de su independencia». 
 Rodríguez Parrilla expresó, además, que la Casa Blanca «recurre también al chantaje y la coerción, para tratar de que otros países se sumen a su universalmente condenada política de bloqueo contra Cuba, a los que, de negarse, amenaza con la imposición de arbitrarios y abusivos aranceles, en violación de todas las normas del libre comercio». 
 En ese sentido, denunció ante el mundo el brutal acto de agresión contra Cuba y su pueblo, al que durante más de 65 años se ha sometido al más prolongado y cruel bloqueo económico jamás aplicado contra toda una nación, y al que ahora se promete someter a condiciones de vida extremas, remarcó.

 Redacción Internacional | internacionales@granma.cu
 30 de enero de 2026 00:01:43

miércoles, 28 de enero de 2026

CON FILO | Hielo



Violencia en las manifestaciones, centros de detención y deportaciones en masa


Este sábado se produjo un nuevo crimen a manos del ICE en Minneápolis: la impactante ejecución de Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de 37 años, abatido a tiros por agentes federales durante una intervención policial en Minneapolis.
 Ciudadano norteamericano, Pretti trabajaba en cuidados intensivos para Veteranos y participaba en protestas contra la violencia migratoria. Fue baleado cuando filmaba y ayudaba a otra persona afectada por gases lacrimógenos durante una manifestación. Testimonios y videos contradicen la versión oficial que intenta justificar el uso de fuerza letal alegando una amenaza activa. Fue asesinado de varios disparos. 
 Esta es la segunda muerte por acción de agentes federales en la ciudad en menos de un mes, tras el homicidio de Renée Nicole Macklin Good el 7 de enero de 2026, también por parte de un oficial del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Ese hecho provocó una ola de protestas y movilizaciones populares en Minneapolis, que alcanzó su punto culminante el viernes 23 de enero, cuando miles de trabajadores, estudiantes y residentes llevaron adelante una huelga general bajo el lema “No work, no school, no shopping” -“No trabajar, no ir escuela, boicotear el comercio”-, exigiendo el fin de las redadas y la retirada de las fuerzas federales del Estado de Minnesota. 
 La huelga, inédita por su naturaleza política, implicó el cierre solidario de negocios y marchas multitudinarias pese al intenso frío invernal.
 La muerte de Pretti se inscribe en un contexto más amplio de muertes, detenciones y deportaciones intensificadas en los últimos años. Las cifras oficiales y documentadas muestran que el número de muertes en centros de detención migratoria ha alcanzado niveles alarmantes. En 2025, hubo al menos 30 muertes en custodia, el nivel más alto en dos décadas, según datos de ICE, que incluyen fallecimientos por diversas causas, a menudo en condiciones sospechosas respecto del trato recibido por las personas detenidas. 
 En los primeros días de enero de 2026, al menos cuatro inmigrantes murieron en custodia de ICE entre el 3 y el 9 de enero, incluyendo ciudadanos de Honduras, Cuba y Cambodia, mientras las redadas crecían y la agencia ampliaba su población detenida a cifras récord. 
 Uno de estos casos fue el de Geraldo Lunas Campos, un hombre de origen cubano de 55 años que falleció en el centro de detención Camp East Montana en Texas. Aunque las primeras versiones oficiales hablaron de un supuesto “suicidio” o problema médico, un examen forense determinó que su muerte fue causada por asfixia tras la inmovilización por parte de guardias, lo que configura un homicidio bajo custodia estatal. 
 Las detenciones migratorias han alcanzado cifras sin precedentes. El servicio ICE sostiene que la población de detenidos bajo su custodia pasó de un promedio diario de unas 39.000 personas antes de la asunción de Trump, a cerca de 69.000 detenidos a principios de enero de 2026, impulsada por una inyección presupuestaria masiva y un aumento de operativos.
En términos de deportaciones, un análisis reciente del New York Times con datos federales revela que, entre el 20 de enero de 2025 y el 20 de enero de 2026, el gobierno de Trump deportó aproximadamente 230.000 personas arrestadas dentro del país y otros 270.000 en la frontera, cifras que ya superan el total de deportaciones internas que se registraron durante toda la administración anterior. Esto suma alrededor de 540.000 deportaciones en un año completo, incluyendo personas que regresaron de manera voluntaria a través de programas de “auto-deportación” incentivados por la administración.
 Esa cifra de deportaciones por interior y frontera no solo demuestra la intensidad de la política migratoria; también implica que una parte significativa de personas deportadas no tenía antecedentes penales, reflejando una agenda que criminaliza a las personas migrantes más allá de cualquier justificación de seguridad pública. 
 Además, estas cifras de deportaciones y detenciones bajo Trump se producen en un contexto donde aún no se han publicado detalladamente informes estadísticos oficiales del Departamento de Seguridad Nacional, ya que el ritmo de publicación de datos ha sido discontinuado. 

 El impacto social y político

 La combinación de deportaciones masivas, detenciones sin precedentes y muertes en custodia constituye una forma concreta de violencia de Estado contra su propia población, un conato de guerra civil. El asesinato de Pretti -que tuvo lugar apenas un día después de la huelga en Minnesota contra el ICE- fue el resultado de una política de represión, expulsión y militarización interna, que se proyecta en las guerras internacionales promovidas por Trump. 

 Ceferino Cruz
 26/01/2026

martes, 27 de enero de 2026

Trump desplaza una armada al Golfo Pérsico para desatar una guerra contra Irán


Un revólver en la cabeza para imponer otro protectorado “de facto” en el Medio Oriente. Donald Trump no juega sus cartas imperialistas en forma inconexa. Desde la tribuna del Foro Económico Mundial de Davos, que dedicó a promover la anexión de Groenlandia e incluso Canadá, anunció el despliegue de lo que denominó una Armada para sitiar a la República Islámica de Irán y amenazarla con una guerra de aniquilación. De acuerdo al Wall Street Journal (22/1), el asaltante de caminos que gobierna Estados Unidos habría reclamado al Pentágono que le acercara opciones “decisivas”. Ya se producido, por de pronto, el desembarco de una flota de aviones de combate F15E en Jordania – desde donde el año pasado se activaron radares y misiles antiaéreos para neutralizar a los misiles que disparó Irán contra un ataque combinado de Israel y Estados Unidos. El portaviones Abraham Lincoln se está desplazando del Indopacífico hacia el golfo Pérsico, transportando un grupo de bombardeo que incluye los F35 y aviones de interferencia electrónica. En cuanto a la defensa antiaérea, el despliegue incorpora a los misiles Patriot y Thaad. La operación, de mucha mayor envergadura, sigue el lineamiento del bloqueo a Venezuela por medio de una Armada en el Caribe. 
 El pretexto para esta operación ha sido la represión a balazos del levantamiento popular que tuvo lugar en Irán como consecuencia de una devaluación de la moneda, el rial, y una disparada hiperinflacionaria de precios (una tendencia a la rebelión popular que se ha reanudado desde principios de siglo). Viniendo del asaltante de Venezuela y del represor a tiros en Minnesota y su capital Minneapólis, la excusa no vale la saliva usada para proferir la amenaza. El imperialismo norteamericano, en realidad, se encuentra en la tarea de reorganizar enteramente el Medio Oriente, como lo demuestra el abandono de las milicias kurdas en Siria al ataque del gobierno del ex ‘jihadista’ Al Golani, un agente del turco Erdogan –en la misma línea del desplazamiento de Corina Machado en favor de los hermanos Rodríguez en Venezuela-. Las milicias kurdas ocupaban ambas orillas del Éufrates, el corazón petrolero de Siria. Lo mismo vale para la designación de la “Junta de Paz” (cuota de ingreso mil millones de dólares) que ha inventado Trump para montar un Protectorado en las costas de Gaza –un fenomenal espacio turístico acompañado de importantes yacimientos de gas-. La tarea de Trump es aún muy ardua, porque tanto Turquía como Israel disputan los despojos del precedente orden mesoriental.
 La guerra contra Irán no será un equivalente al secuestro de Maduro, pero guarda cierta relación. Para el WSJ, “no habría fuerza política en el terreno ni en el horizonte capaz de reemplazar al régimen, mucho menos estabilizar la situación. ¿Quién ejercería el control policial de las calles? ¿Quién aseguraría el control de las armas de guerra y de las instalaciones militares y nucleares? ¿Quién patrullaría las fronteras con Irak y Afganistán? ¿Los que están protestando, acaso?”. Hay algo más, sin embargo, que el WSJ no aborda: la cuestión de la defensa de Israel frente a una represalia iraní, cuando el estado sionista ha agotado las reservas de interceptores de misiles de su ‘cúpula de hierro’ en la guerra de 12 días de junio pasado. Trump se encuentra sondeando un frente político regional para bancar una guerra. Los estados árabes le han dicho que quieren quedar afuera y, según el diario israelí Haaretz, Netanyahu también. “Una confrontación generalizada será ciertamente feroz y se arrastrará en el tiempo y atrapará a la región”, advierte el diario neoyorquino. Aunque Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Trump, se jactó en Davos de que “nosotros logramos colapsar la economía (de Irán)” que presentó como “una operación política profesional (“statecraft”), Trump reivindicó “las guerras en las que no nos metemos”, y su secretario de Guerra, Peter Hegseth advirtió contra “distraerse en una construcción democrática intervencionista, guerras indefinidas, cambio de régimen”. Un “cambio de régimen” significa poner tropas en el terreno.
 Masoud Pezeshkian, el presidente de Irán, amenazó con represalias contra las bases militares de Estados Unidos en países vecinos. Abbas Araghchi, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, en una columna de opinión del WSJ: “A diferencia de la contención que Irán mostró en junio de 2025, nuestras poderosas fuerzas armadas no tendrán consideración para responder con todo lo que tenemos si se producen renovados ataques” (Haaretz, 21/1). El mismo Araghchi reafirmó, no obstante que Irán está dispuesta a negociar el programa nuclear, sin condiciones previas. Ha dicho, asimismo, que “el canal de comunicación entre él y Steve Witkoff, un emisario todo terreno de Trump (en las guerras de Ucrania y Gaza), ha permanecido abierto todo el tiempo. Marco Rubio, el secretario de Estado, hace lo mismo a través de Arabia Saudita, que ha llegado a una suerte de coexistencia con Irán, bajo la presión de su retroceso en Yemen. A la cuestión nuclear se añade la petrolera, que Trump querrá poner bajo cierta tutela de Estados Unidos. 
 El rol ‘negociador’ del chavismo residual en Venezuela sólo lo podría jugar en Irán la Guardia Islámica Revolucionaria, un estado dentro del estado, a ese punto llega su control de la industria y el petróleo. Para algunos observadores, una salida acordada a la amenaza militar de Trump y a una guerra preservaría la posición de la Guardia en el aparato estatal. Estas son las guerras que Trump impulsa sin querer meterse en ellas, según lo repiten él y sus voceros. Un reforzamiento de la tutela del imperialismo norteamericano en el Medio Oriente acentuaría la vulnerabilidad de los imperialismos de Europa ante la embestida de Trump y el acaparamiento del “hemisferio occidental’ por parte de la oligarquía estadounidense.
 No importa lo que diga Trump, todos estos asedios, asaltos, golpes armados, sometimientos nacionales son las condiciones que quiere reunir el imperialismo norteamericano para ganar la guerra mundial que se encuentra en desarrollo. La prensa china (SCMP, 22/1) ha destacado que “China no ha condenado las amenazas a Irán”, como respuesta a las intensas presiones de Estados Unidos. La derrota del imperialismo norteamericano será impuesta en las calles y lugares de trabajo de Minneapólis, Los Ángeles, Detroit o Nueva York, y mediante la lucha de clases internacional. 

 Jorge Altamira 
 24/01/2026

lunes, 26 de enero de 2026

La huelga general de Minnesota abre el camino para derrotar la ofensiva fascista de Trump


A pesar de las temperaturas bajo cero, una multitud se movilizó en Minneapolis 

El viernes 23, la clase obrera norteamericana recuperó el método de la huelga general, una de sus herramientas más poderosas, que puede revertir la relación de fuerzas frente a la ofensiva fascista del gobierno federal de Donald Trump. Este hecho notable es el resultado de una radicalización ascendente de los trabajadores y jóvenes de las ciudades “gemelas” de Minneapolis y Saint Paul, frente a la virtual ocupación de la zona por la policía migratoria federal ICE, que ha sido bien descripta como la Gestapo de Donald Trump, reclutada entre los matones y milicias de la ultraderecha que protagonizaron el intento de golpe pro-Trump del 6 de enero de 2021, con enormes fondos federales (¡50 mil dólares de bono por contratación!) para servir como su fuerza personal de militarización y asedio de ciudades opositoras, bajo la excusa de la migración irregular.
 Desde el masivo desembarco de 3.000 operativos de ICE en la zona, el choque con activistas que defienden a la comunidad de las redadas ha sido cotidiano. Las salvajadas de ICE, en particular el asesinato el 7 de enero de la activista Renee Good, la detención del niño de 5 años Liam Conejo Ramos junto a su padre el 20 de enero y la detención de 3 activistas, Nekima Levy Armstrong, Chauntyll Louisa Allen, and Monique Cullars-Doty, por ocupar una iglesia local cuyo pastor es también un director de ICE, han alimentado la necesidad de una respuesta de masas. 
 El llamado a la huelga para el 23 (o día de Verdad y Justicia, como fue promovido para evadir la legislación que prohíbe la realización de huelgas políticas o generales) fue tomado por la central sindical del Estado de Minnesota y promovido por muchos sindicatos, incluidos los de transporte y educación. A esto se sumó la adhesión de organizaciones comunitarias, incluida una red de iglesias de la comunidad negra, y la decisión de los dueños de por lo menos 7.000 negocios locales de sumarse a las medidas, cerrando voluntariamente sus establecimientos. La redada antimigrante, que ya lleva más de 3.000 detenidos en la zona, ha vaciado muchos lugares de trabajo, en particular por ejemplo en gastronomía, dificultando el funcionamiento de esos negocios. 
 La huelga fue de una inmensa combatividad, reuniendo más de 50 mil manifestantes en el centro de Minneapolis en temperaturas de treinta grados bajo cero, terminando en un acto en un estadio con oradores migrantes, de sindicatos e iglesias negras. Durante el día hubo más de 100 detenidos en un piquete de huelga que clausuró el funcionamiento del aeropuerto local. Los estudiantes son un componente importante del movimiento, que vienen realizando “walk-outs”, paros estudiantiles que levantan las clases para salir a movilizarse. Estas acciones vienen sosteniéndose estas semanas en Minneapolis y se han extendido con fuerza a nivel nacional. 
 Los reclamos escuchados incluyen que se retiren las ocupaciones de ICE, el desmantelamiento de ICE y el castigo a los asesinos de Renee Good. 
 La convocatoria de Minnesota fue respaldada por protestas a nivel nacional, aunque la central obrera AFL-CIO no convocó a acción nacional alguna ni a extender el paro. Hubo movilizaciones en 300 ciudades, algunas muy masivas como en Nueva York, y también paros estudiantiles y ocupaciones como en Pittsburgh del hipermercado Target, señalado por la colaboración de su patronal con ICE. 

 La derrota de ICE, una pulseada estratégica 

 ICE es la vanguardia de una ofensiva para militarizar a las ciudades norteamericanas e impedir una rebelión. Esta ofensiva ha incluido el despliegue de la Guardia Nacional e incluso el ejército en muchas ciudades, particularmente las gobernadas por la oposición demócrata. Esta militarización es clave para el proyecto militarista de Trump, que tiene enormes límites políticos para sus aventuras imperialistas. Todos los sondeos marcan una fuerte caída en el apoyo a Trump. Viene de una derrota inmediata en las elecciones locales del año pasado, destacadas más aún por el ascenso del socialdemócrata filopalestino Zohran Mamdani en Nueva York. La oposición a las operaciones en Venezuela es mayoritaria, y abrumadora en el caso de la amenaza de ocupación a Groenlandia. La posibilidad de reclutar a la población civil, como requeriría inmiscuirse en una guerra prolongada, aparece como imposible en las actuales condiciones políticas. 
 Renee Good generó un impacto mayor a otros casos de muerte, al ser una activista solidaria pero no una migrante directamente afectada. Los asesinados por ICE sin embargo son muchos más, al menos 34 migrantes arrestados murieron en custodia en 2025, y al menos otros 5 aparte de Good fueron asesinados a partir de enero de 2026. 
 Las redadas migratorias han sido elegidas por Trump, junto a las aventuras militares en el exterior, como las líneas maestras de un plan fascista de militarización de la sociedad. La enorme oposición que se ha ido desplegando y llegado a la huelga general en Minnesota plantea la posibilidad de asistir una derrota a esta ofensiva. 

 Huelga general, acción directa y autodefensa 

 La efectividad de los métodos de acción directa contra Trump se está probando en la calle y está llevando a su rápida extensión por miles que salen a luchar. Huelgas, piquetes, abandono de clases, ocupaciones, interrupción de la acción de agentes de ICE en sus redadas, confrontarlos en la calle y hasta no dejarlos dormir en sus bases. La inventiva obrera y popular es enorme y muestra la maduración rápida de una vanguardia. No es casual la viralización de núcleos de organizaciones locales que se modelan en las Panteras Negras históricas, con sus tácticas históricas, aprovechar las leyes de portación legal de armas de guerra, confrontar a la policía y a ICE que patrulla los barrios sin orden legal y difundir las imágenes de su confrontación y la cobardía de los agentes oficiales. La denominación original de esa organización histórica fue Black Panther Party for Self-Defense -Partido de Panteras Negras para la Autodefensa-, lo cual refiere de manera directa a la protección de los trabajadores de las bandas fascistas del Estado, una tarea clave del momento. 
Esta radicalización contrasta con la orientación del Partido Demócrata, que se limita a una oposición discursiva a Trump, tratando de abrir una expectativa en derrotar a este en las elecciones parlamentarias de noviembre de este año. El ridículo es total, por definición un gobierno que toma medidas de excepción no puede ser enfrentado por mecanismos puramente institucionales. Por otra parte, los demócratas han mostrado sistemáticamente que prefieren la defensa del Estado a enfrentar a Trump. La extensión de los poderes de ICE se votó en el Congreso en enero de 2025 (“Laken Riley Act” -Immigration Enforcement Expansion), con el voto de 12 senadores y 48 diputados demócratas. Los demócratas han reprimido protestas contra ICE en Los Angeles con las fuerzas policiales locales el año pasado. Esta misma semana, el 22 de enero, 7 diputados demócratas votaron junto a la bancada republicana de Trump un paquete de 10 mil millones de dólares para el funcionamiento de ICE. Entendiendo que decenas de miles de activistas, izquierdistas y luchadores tienen una expectativa en el Partido Demócrata como estructura de oposición al fascista Trump, es necesario subrayar que un partido del imperialismo no puede transformarse ni ser reformado en un instrumento de las masas. Entre una rebelión y Trump, elegirán a Trump.
 Si la clase obrera es derrotada, las elecciones facturarán ese resultado. La derrota de Trump debe ser en las calles, y frenar su supresión de las libertades democráticas con la extensión de la huelga general. Ya se está discutiendo la continuidad de las huelgas de ayer. Si se mantiene el impulso de movilización, se puede lograr una derrota de Trump, que será una victoria de los obreros y oprimidos del mundo entero. ¡Viva la huelga general!

Guillermo Kane

La “tercera posición” de Mark Carney, el primer ministro de Canadá


El discurso del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el Foro Económico Mundial de 2026, en Davos, Suiza, se viralizó rápidamente entre los progresistas luego de haber sido saludado con “una ovación” en la platea de los ricachones y sus gobiernos. Fue interpretado como una gran diatriba contestataria contra Donald Trump y sus pretensiones imperialistas. Trump había hecho alusión varias veces a su pretensión sobre “un pedazo de hielo y mal ubicado” -en referencia a Groenlandia- y sobre Canadá, al que llamó el “Estado nº 51”. 
 Carney planteó que el “orden internacional basado en reglas” -que prevaleció después de la Segunda Guerra Mundial- está llegando a su fin y que el mundo enfrenta una “ruptura”. Dijo que se trata de una “ruptura” y no de una transición, o sea que no ofreció una perspectiva. Dio a entender que entre las dos grandes potencias que compiten fuertemente -Estados Unidos y China- están “las potencias medias”. Si estas “no están en la mesa, están en el menú”, dijo. Carney propuso una tercera posición, sin utilizar el término. En estos términos se alineó con uno de los bandos imperialistas. 
 La reflexión de Carney llega tarde a Canadá –en el cuarto año de guerra en Ucrania-. Esta guerra fue promovida por un presidente que “se basa en reglas”, Joe Biden, y el conjunto de sus correligionarios europeos. Carney no incorporó a esta guerra en los errores e incongruencias que denunció, al principio de la palestra, de parte del bloque de la globalización. 
 La UE y la misma Canadá dependen en materia de defensa del Pentágono, que posee decenas de bases militares en toda Europa, fuera de Francia.

 Perspectiva trunca 

Mark Carney es primer ministro desde marzo último, por el “centroizquierdista” Partido Liberal. Trabajó más de diez años en Goldman Sachs y luego fue gobernador del Banco Central de Canadá, donde se destacó durante la crisis financiera de 2008. 
 Esta gestión le valió la silla de la gobernación del Banco de Inglaterra -el primer extranjero en ocupar el lugar-, donde tuvo que surfear la crisis ocasionada por el ‘Brexit’. 
 Esto hace más estrecha la relación de Canadá con Reino Unido, con el que está vinculado a través de la Mancomunidad Británica de Naciones (Commonwealth).
 Después de dejar el Banco de Inglaterra, trabajó como Enviado Especial de la ONU para la Acción Climática y Finanzas, lo que lo convirtió en un globalista de primera línea.

 Socios comerciales 

Canadá entra en la guerra comercial en una situación complicada, ya que exporta cerca del 75 % de sus bienes y servicios a Estados Unidos; su segundo socio, China, recibe menos del 5 %. 
 Las relaciones con Estados Unidos están congeladas y el destino del T-MEC -tratado de libre comercio entre Canadá, Estados Unidos y México- es incierto.
 Por eso, siguiendo su misma orientación de “estar sentado en la mesa de negociación para no ser parte del menú”, Carney pasó casi sesenta días viajando al exterior, buscando cerrar nuevos acuerdos comerciales, y se reunió con Xi Jinping para retomar una relación que estaba rota. 
 Ambos mandatarios tildaron el acuerdo de “estratégico”, pero, dado el corto alcance, parece más bien el inicio de un camino que Canadá empieza tarde, cuando más de 120 países tienen a China como principal socio comercial y la mayoría busca alternativas a Estados Unidos y a los aranceles de Trump.
 En virtud del acuerdo, Canadá permitirá la entrada de 49.000 vehículos eléctricos fabricados en China -que representan un tres por ciento de los rodados que circulan en el país- con tarifas preferenciales del 6,1 %. 
 China deberá reducir los aranceles a los derivados de canola del 84 % a alrededor del 15 % a partir del 1 de marzo, además de permitir el ingreso de visitantes canadienses sin visado. 

 Militarismo para enemigos múltiples 

Históricamente, las fuerzas armadas de Canadá y Estados Unidos actuaron como una fuerza militar conjunta. Sin embargo, el “corolario Trump” de la doctrina Monroe obliga a repensar los escenarios posibles.
 Al mismo tiempo que está realizando ejercicios conjuntos con los yanquis en Groenlandia -con “permiso” de Dinamarca y por miedo a la “amenaza rusa”-, el Ejército de Canadá ha puesto sobre la mesa un “modelo militar teórico” para responder a una hipotética invasión estadounidense, en respuesta a las amenazas vertidas por el presidente fascista. 
 La jefa del Estado Mayor de la Defensa de Canadá, Jennie Carignan, anunció hace unos meses que su objetivo es crear una nueva fuerza de reserva formada por más de cuatrocientos mil voluntarios para reforzar el Ejército (Infobae, 21/01). 
 El corolario Trump está despertando el nacionalismo canadiense. 
 Según las encuestas, pocos canadienses están abiertos a los repetidos intentos del presidente Donald Trump de que Canadá se convierta en un estado de Estados Unidos, aunque el interés en el tema aumenta entre los partidarios conservadores.
 La única perspectiva para los trabajadores es luchar contra la guerra y sus gobiernos. 

 Aldana González 
 23/01/2026